Pintar un piso en la Comunidad de Madrid cuesta entre 250 y 450 € con IVA por una habitación de 10 a 12 m² con paredes y techo, y entre 1.400 y 2.600 € un piso completo de 70 a 90 m². Si hay gotelé y se quiere liso, el alisado suma entre 8 y 14 € por metro cuadrado de pared, y el piso completo con gotelé alisado queda entre 2.600 y 3.500 €. Lo que más mueve el precio no es la pintura: es cómo están las paredes antes de pintar.
Precios orientativos
| Trabajo | Precio con IVA |
|---|---|
| Habitación de 10 a 12 m², paredes y techo | 250 a 450 € |
| Piso de 70 a 90 m², paredes y techos | 1.400 a 2.600 € |
| Alisado de gotelé, por m² de pared | 8 a 14 €/m² |
| Piso completo con gotelé alisado | 2.600 a 3.500 € |
Todos incluyen protección de suelos y muebles, reparación de fisuras, dos manos de pintura plástica lavable y la limpieza final.
Por habitación o por metro cuadrado
Para una habitación suelta damos precio cerrado por estancia: es más fácil de entender y en una superficie pequeña el metro cuadrado engaña, porque proteger, recortar esquinas y limpiar cuesta casi lo mismo en 10 m² que en 14 m².
Para un piso entero medimos la superficie real de paredes y techos, que es bastante más que la superficie útil de la vivienda. Entre tabiques, pasillos y techos, un piso de 80 m² tiene muchos más metros que pintar que los que dice la escritura. Por eso desconfía de un precio por metro de vivienda sin mediciones.
El gotelé
Buena parte de los pisos de Madrid construidos en los 60 y 70, en Carabanchel, Usera, Tetuán, Ciudad Lineal o San Blas, siguen con gotelé. Hay dos caminos:
- Pintar encima. Es lo más barato, pero el relieve se queda y cada mano lo marca más.
- Alisarlo. Rascamos lo que se suelta, aplicamos pasta en capas, lijamos y fijamos antes de pintar. Es más trabajo y más polvo, y cambia por completo el aspecto del piso.
Si hay varias capas de pintura antigua sobre el gotelé, a veces es mejor tapar con una capa completa que intentar rascar. Lo vemos en la visita con una prueba en una esquina.
Techos altos y molduras
En las fincas antiguas de Chamberí, Salamanca, Malasaña o La Latina los techos pasan de tres metros y tienen molduras de escayola, rosetones y cornisas. Pintar ahí exige andamio o borriquetas, más horas de mano y pintura a pincel en las molduras. Las fisuras en el encuentro del techo con la pared son habituales en estos edificios, por los movimientos de los forjados de madera; las abrimos, las armamos con malla y las masillamos antes de pintar, porque si solo se pintan vuelven a salir.
Una escalera o un pasillo de doble altura en un dúplex de Tres Cantos o un chalet de Boadilla también se presupuesta aparte por la altura.
Humedad y humo
Una mancha de humedad no se tapa con pintura. Primero buscamos la causa (una bajante, una terraza mal impermeabilizada, condensación en un dormitorio sin ventilación) y, cuando está resuelta y la pared seca, aplicamos una imprimación bloqueadora y después la pintura. Lo mismo con el humo de tabaco o de una cocina sin buena extracción: sin imprimación, la mancha amarillenta atraviesa las dos manos en pocas semanas.
En pisos de la Sierra, en Collado Villalba o Torrelodones, y en plantas bajas, recomendamos pintura con tratamiento antimoho en baños y dormitorios orientados al norte.
Antes de alquilar o de vender
Es de los encargos más habituales. Para alquilar conviene un color neutro, pintura lavable de buena calidad y alisar el gotelé si el piso lo tiene, porque las fotos del anuncio lo agradecen. Para vender, el objetivo es que el piso se vea limpio, luminoso y sin marcas en las paredes. En ambos casos solemos pintar en pocos días con el piso vacío, lo que hace el trabajo más rápido que con muebles.
Qué pedir en el presupuesto
- Medición de paredes y techos por estancia.
- Marca, gama y acabado de la pintura.
- Número de manos y si lleva imprimación.
- Qué reparaciones incluye: fisuras, masillado, alisado de gotelé.
- Protección y limpieza final.
- Días de trabajo.
Con eso delante puedes comparar cualquier presupuesto de pintura con el nuestro, partida por partida. Y si además vas a cambiar suelos o reformar la cocina, pinta al final: es lo último que entra en una obra.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que vaciar el piso para pintarlo?
No. Juntamos los muebles en el centro de cada estancia, los cubrimos con plástico y trabajamos habitación por habitación. Lo que sí ayuda es retirar cuadros, objetos de las estanterías y cortinas antes de que lleguemos.
¿Cuántas manos de pintura lleva un piso?
Dos manos de pintura plástica lavable, después de reparar fisuras y masillar. Si se cambia de un color oscuro a uno claro, o se pinta sobre una mancha de humedad o de humo, antes damos una imprimación, y va indicada en el presupuesto.
¿Cuánto se tarda en pintar un piso?
Depende de los metros, de si hay gotelé que alisar y de la altura de los techos. En la visita te damos los días de trabajo por escrito, junto con el presupuesto.